miércoles, 7 de octubre de 2015

El Amor después del Amor


Estaba oscuro y mis ojos me jugaban una mala pasada. Me encontraba en una habitacion llena de reflejos, me encontraba en mi mente. No entendia mucho de que se trataba pero sabia que era mi cabeza jugandome otro de sus viejos trucos asi que decidi seguirle el juego un rato más.

Empece a caminar y a prestarle atención a cada minusculo detalle que se encontraba a mi alrededor, de a poco mis ojos se fueron acostumbrando a la oscuridad, pero era imposible acostumbrarse al olor nauseabundo que reinaba el lugar. Habian paredes que me indicaban (a la fuerza) que camino seguir, como si fuese un laberinto invisible dentro de mi cabeza.

Doble a la izquierda, luego a la derecha y luego a la izquierda nuevamente, me detuve al ver un espejo al final de uno de las bifurcaciones y me acerqué. Ahí fué cuando la vi, no a ella, sino a su recuerdo, tenia fecha y era exactamente un año atrás. El dia que la conocí. Me quede como embelezado mirandola, siempre me parecio una criatura de las más hermosas en la tierra, no porque pueda ver su cuerpo o su rostro, sino porque podia ver su alma que brillaba como mil estrellas. Siempre tuve la sensacion de que algun sol en algun lado exploto solo para darle a ella el poder de brillar de esa manera.

No se cuanto tiempo me quedé mirando el espejo, una eternidad me pareció. Los recuerdos parecian tan nitidos, ella sentandose al lado mio no sin antes pedir permiso, yo jugando con todo lo que tenia alrededor solo para que ella me notase. Ella tan timida y valiente al mismo tiempo y yo tan hechizado e idiota a su alrededor. Todo era color de rosas hasta que en un momento, como quien quiere la cosa, ella salio del espejo como si se tratase de un portal hacia el mundo de los recuerdos. Saco medio cuerpo, sus labios y su brazo me pedian que la acompañe y estuve a punto de hacerlo. Tuve que salir corriendo.

Y corri y segui corriendo hasta que pude perderla, no a ella, sino a mi mismo. Me encontraba perdido dentro del laberinto que es mi cabeza. Todo seguia oscuro y lleno de espejos, si ese espejo era el recuerdo de esa fecha, significaba que cada espejo era otro recuerdo. Allí no habia dia y noche, no habia tiempo ni espacio. Allá todo era eterno en mi mundo de los recuerdos. Lloré, "Podria quedarme acá para toda la vida" pensé.

Cuando recuperé un poco la compostura empece a caminar nuevamente, ahora prestandole mayor atención a cada espejo. En uno estabamos los dos en un viaje. Una carpa y un arroyo. Nos veiamos felices.  En otro solamente estabamos abrazados y los dias pasaban, pero no la soltaba. Ella me abrazara como si yo fuese todo para ella. Seguí caminando, decidi buscar donde fué que todo empezo a estar mal, si encontraba ese recuerdo, si encontraba ese momento donde nuestros caminos empezaron a desviarse capaz podria volver al mundo real y arreglarlo.

Caminé y caminé y de a poco todos los espejos, uno por uno, empezaron a tornarse grises, llenos de melancolia y tristeza. Volvi a pasar por ese espejo que tenia la fecha de un año atrás. Ahora tenia anotaciones en cada momento de la secuencia. "Está podria haber sido una pista" decia una. No la entendí, segui caminando.

Pronto encontré uno en el que ella no estaba, era increible como ella aparecia en todos los espejos, como habia penetrado tanto en mi vida. En este espejo solo me encontraba yo, recostado en forma fetal en un sillon demacrado. Tuve un deja vuh, (o como se escriba). Me encontraba en la misma posicion que en el otro espejo, donde estabamos abrazados por toda la eternidad. Pero acá me encontraba solo, ahogado en un mar de autocompasion y sin fuerzas ni ganas para salir.

Lloré, desconsoladamente. No porque me hubiese visto a mi mismo triste y desolado, sino porque no me gustaba verme en ese espejo solo. Asi que volvi a buscar otro espejo, uno donde esté ella. Ahora todos tenian anotaciones "Acá tenés otra pista" decia otro espejo. De repente entendí, fué como si una ficha hubiese caido en mi cabeza activando esa funcion que se llama "pensar". No fué que hayamos hecho algo mal en algun punto de nuestra historia, fué que nuestra historia estaba mal.

En ese momento fué cuando lo vi, ahi, pegado contra una pared. No se como pude pasarlo por alto antes. Capaz fué porque no quise ver. Pero allí estaba, un martillo con la inscripcion de "Usese para olvidar". Lo tomé y uno por uno empece a romper cada espejo, cada recuerdo de ella hecho trizas, no sin antés volver a mirarlos uno por uno. Rompi el espejo de cuando nos conocimos, el de nuestra primer cita, el de las noches interminables, el del viaje y algunos más. Hasta que encontré uno diferente al resto. El marco del espejo era viejo, oxidado y gastado pero no tenia fecha a diferencia del resto. "Fecha a convenir" decía. Me acerque y preste atención.

En este espejo estabamos ella y yo abrazados cual foto familiar y a nuestros costados dos chicos. Un chico y una chica, probablemente hijos nuestros. Me pregunté cuales hubiesen sido sus nombres, que gustos tendrian, si ella querria pintarse el pelo con arcoiris como su madre. Era el espejo perfecto, aún más cuando vi en el fondo perros y gatos danzando a nuestro alrededor. Lloré. Creo que nunca lloré tanto en mi vida como en ese momento, la felicidad estaba ahí delante mio. Eso fué lo que siempre quise en la vida y nunca supe hasta ese momento. Asi que levanté el martillo y rompi el espejo. Lo hice trizas. Levante un pequeño pedazo de los restos, el pedazo donde podia ver el rostro de los chicos y me lo guarde en el bolsillo. Seguí caminando.

Tarde un rato, pareció una eternidad, pero rompi todos los espejos que habian cerca. En todos estaba ella, pero cuando pense que habia terminado y que ya podria olvidarla vi un ultimo espejo, allá bien en el fondo, dado vuelta contra la pared de forma que me resultó dificil verlo, ya se porque lo pasé por alto. Todavia estaba formandosé. Tenia la fecha del 3 de Octubre y fué el ultimo dia que la ví.

Estabamos ella y yo, caminando en silencio. Ella me miraba y yo miraba hacia el costado, con miedo a cruzar su mirada. Ya sabia lo que ella queria y ella sabia lo que yo queria y lamentablemente no era lo mismo. No habia vuelta que darle y eso nos partia el corazón. Ella buscaba formas en la que esa despedida fuera "buena". Pero ninguna despedida puede ser buena. Alli estaba ella diciendome que me amaba, besandome y yo amandola y preparandome para sufrir durante toda la eternidad. Levante el martillo y me preparé. Pero me detuve a ultimo momento. No podia romper ese espejo. No si eso significaba olvidarla para siempre, no si olvidarla significa poder volver a encontrarla y perdonarla. No. Me quedaria con ese espejo y lo tendria siempre a mano. Fué mi decisión. Ese espejo seria un estigma eterno en mi. Me saque la campera y tapé el espejo. Necesitaba tenerlo pero no verlo, saber que está ahí pero no atormentarme mirandolo. Necesitaba romperlo y al mismo tiempo conservarlo. Pero en ese momento escuche algo, era el primer espejo que escuchaba hablar...


"El amor después del amor" dijo ella y yo solo quería que se quede callada y no me deje ir.

Hoy se cumple un año desde que la conocí y no tengo ni la más puta idea de como seguir.